01
ABR
2021

S e m a n a S a n t a 2 0 2 1

Liceo Manuel Barros Borgoño Departamento de Religión
Profesor Luis Contreras Rojas

S e m a n a S a n t a 2 0 2 1

Sustinuit anima mea in Deo
(Solo en Dios confía mi alma)

Estimada comunidad Borgoñina, recordemos y vivamos con recogimiento, Fe y Esperanza esta Semana Santa.
Para muchos compatriotas, también para nosotros, este y el año anterior, ha sido un verdadero calvario, una verdadera agonía, por el alto índice de cesantía, de inseguridad social, por los efectos emocionales tanto en el ámbito personal y comunitario, y por sobre todo a los que nos ha tocado ver la enfermedad o perder un familiar, un amigo o un conocido. Esta pandemia nos ha golpeado a todos, con mayor o menor fuerza.
En medio de toda esta emergencia Dios nos está hablando, enseñando y exigiendo: que debemos cambiar nuestras formas de convivir, de mirarnos, de relacionarnos. Convertir y transformar nuestro corazón; reconciliarnos y mirarnos como hermanos, con mayor empatía, con mayor bondad, sensibles al dolor del que está a nuestro lado, sobre todo de aquellos que más sufren y necesitados están; de una vez por todas tratarnos como hijos de Dios, con dignidad.
No podemos seguir diciendo en la oración que nos enseño Jesús “Padre Nuestro que estás en el cielo…” si no nos tratamos como hermanos, los hermanos se pelean, pero también se reconcilian, y muchas veces de eso somos incapaces, creo y propongo una gran reconciliación a nivel individual, interpersonal y universal.
Amarnos se traduce hoy más que nunca en cuidarnos y cuidar al otro, si eso significa estar en cuarentena, debemos quedarnos en casa. No debemos bajar la guardia ni perder la esperanza, unirnos a la cruz de Jesús y esperar resucitar con Él.

Nos ponemos en la presencia del Dios diciendo:

EN NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍERITU SANTO

ORACIÓN

Padre Dios, Te pedimos con humildad
que cuides a nuestras familias, enséñanos
a vivir estos tiempos con esperanza y solidaridad.
Que a pesar de tanta incertidumbre nunca perdamos
la esperanza y la fe en Tú Persona.
Que sepamos vivir y convivir en cuarentena,
te lo pedimos a ti que eres Padre Compasivo amen.
Salmo 115:

Antífona: “El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo”
¿Cómo pagaré al Señor
Todo el bien que me ha hecho?
Alzare la copa de la Salvación,
invocando su nombre. (Antífona)

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu ciervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. (Antífona)

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo (Antífona)
Reflexión:
En este Salmo el cantor reconoce que no tiene como pagar a Dios todo el bien que ha recibido, y entiende que solo puede alabarlo (aunque Dios no necesita de nuestras alabanza ni oraciones, si lo hacemos es porque nosotros lo necesitamos, no él). Que ofrecerá un sacrificio de alabanza porque El rompe nuestras cadenas de esclavitud (aquellas cadenas de soberbias, orgullos, egoísmos…que no nos permiten convivir con sanidad).

Evangelio según San Juan 13,1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: “Señor, ¿lavarme los pies tú a mi?” Jesús le replicó: “lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás tarde Pedro le dijo: “no me lavarás los pies jamás.” Jesús le contestó: “si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.” Simón Pedro le dijo: “Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.” Jesús le dijo: “uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpio, aunque no todos.” Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»
Palabra de Dios (gloria y honor a ti Señor)

Reflexión:
En este evangelio san Juan quiere dejar claro que Jesús nos ha amado a cada uno de nosotros hasta el extremo, es decir hasta dar su propia vida, hasta su muerte, y que tenía conciencia que venía del Padre Dios y a él volvía, pero también destaca un hecho no menor, que vino a servir, y da el ejemplo lavando los pies a sus discípulos, dejando claro que si él es el Maestro y sirve a los demás, con mayor razón, sirvamos nosotros a los demás.

Oración Universal: (a cada intención respondemos “escúchanos Señor te rogamos”)

Padre Dios, te pedimos por todas las familias que en estos momentos carecen del alimento necesario para sobrevivir, porque sus padres están cesantes, porque simplemente no tienen ingresos. (Escúchanos Señor te rogamos).

Padre Dios, te pedimos por todos nuestros hermanos que están en centros hospitalarios o han fallecido; dales tranquilidad y conformidad a sus familias (escúchanos Señor te rogamos).

Dios, te pedimos que aprendamos a vivir en paz dentro de nuestros hogares, que seamos capaces de contribuir a la armonía familiar (escúchanos Señor te rogamos).

Padre Dios, te pedimos para que bajen los índices de violencia, delitos e inseguridad social que muchos sienten en estos momentos, que sepamos mirarnos como hermanos, que cada uno de nosotros contribuyamos a la paz social y comunitaria (escúchanos Señor te rogamos).

Padre Dios, te pedimos que ninguna autoridad en nuestra patria pierda de vista que la razón última de cualquier medida es la seguridad y dignidad de las personas (escúchanos Señor te rogamos).

Oración:
Te damos gracias Señor por permitirnos reunirnos,
aunque sea en forma virtual, para recordar tu pasión,
muerte y resurrección.
Te pedimos que ninguno de nosotros perdamos la esperanza
en tiempos tan difíciles, y que si hemos de morir, que sea
con la fe puesta en ti, y que así como moriremos, también
resucitemos en ti
Amén.

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